Autoridades sanitarias confirmaron el primer caso de gusano barrenador del ganado en Tamaulipas, lo que activa una alerta sanitaria debido al impacto potencial en la actividad ganadera y en las exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó que el caso fue detectado en un becerro de seis días de nacido, que presentaba una lesión umbilical, en una zona de pastoreo sin tránsito de ganado. Con este registro, Tamaulipas se convierte en el estado más al norte del país con un caso activo, ubicado a aproximadamente 317 kilómetros al sur de McAllen, Texas.
Con este hallazgo, suman 14 estados de la República Mexicana afectados por el gusano barrenador, una plaga que había sido erradicada del país desde 1991, año en el que se reportaron los últimos casos antes del actual brote.
Ante la detección, el USDA anunció que iniciará la liberación de moscas estériles, una de las principales estrategias para controlar la reproducción del gusano barrenador, además de evaluar medidas adicionales de contención para evitar su propagación en el territorio tamaulipeco.
El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) advirtió que el caso podría impactar la reapertura y las condiciones de exportación de ganado en pie, especialmente porque Tamaulipas es un estado con fuerte vocación exportadora. Esta actividad ha sido intermitente desde el 21 de noviembre de 2024, cuando se confirmó el nuevo brote de la plaga en el país.
De acuerdo con datos de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), el cierre de la frontera de Estados Unidos al ganado mexicano ha generado pérdidas económicas superiores a los 15 mil millones de pesos.
En poco más de un año, el sector dejó de percibir 12 mil millones de pesos debido a que alrededor de un millón de cabezas de ganado no pudieron exportarse. A ello se suman tres mil millones de pesos adicionales destinados a gastos de logística, transporte, tratamientos e inspecciones para cumplir con el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal.
Las autoridades mantienen vigilancia sanitaria permanente y exhortaron a los productores a reportar de inmediato cualquier caso sospechoso, con el fin de evitar mayores afectaciones a la ganadería nacional y al comercio internacional.





